Muchos conocemos esta sensación de pensar en nuestro perro como nuestro mejor amigo, como parte de nuestra familia.

Varios estudios ya han demostrado que el cerebro del ser humano al tomar contacto visual con su perro libera oxitocina, la llamada “hormona del amor”, de manera involuntaria. Incluso, de acuerdo a lo registrado, no existe una diferencia sustancial entre la oxitocina segregada por mirar a los hijos que la emitida por mirar a los canes.

Imagino que todos los que leen mis artículos sienten amor o cariño hacia sus perros, está demostrado que tiene muchos beneficios tener una mascota a la que querer y cuidar. Desde edades bien tempranas, los niños aprenden el valor de una vida, aprender a hacerse responsables de alguien que depende de ellos completamente, además les enseña a ser más sensibles y mostrar mayor empatía. Siempre he pensado que los niños y los perros son una combinación única y perfecta, ambos aprenden mucho del otro. Sin mencionar el aspecto saludable que tienen. Aquí os dejo algunos aspectos en los que nos hacen mejorar las mascotas:

  • Beneficios fisiológicos, mejora la frecuencia cardiaca y la presión arterial. Sufren menos el estrés y presión arterial basales más bajas.
  • Incrementa la inmunidad. Los perros están cubiertos de gérmenes, una casa con un perro hace que los niños sean menos propensos a desarrollar alergias.
  • Incrementamos la actividad física. Empezar a hacer caminatas con nuestro can nos ayuda a mejorar nuestro rendimiento físico y a personas que tienden a la obesidad les ayuda a moverse y poder bajar de peso.
  • Reduce el estrés y la ansiedad, ellos nos ayudan a relajarnos.
  • A las personas más mayores les permiten transitar un envejecimiento saludable. Les alegra la vida, suelen estar activos y ayuda a que se mantenga ágil su memoria. Impulsa la vitalidad y los mantiene conectados con la sociedad.

Por experiencia propia, que prácticamente he vivido mi vida entera con animales, compartir tu vida con un perro te enriquece como persona y puede hacerte sentir cosas que no pensabas que pudieras sentir.